año VII, n. 7
[noviembre 2021]

Editorial

La crisis del coronavirus ha revelado de manera dramática la relevancia de los cuidados para la sostenibilidad de la vida y el funcionamiento de la economía, al tiempo que se han desnudado como nunca las desigualdades de género detrás de su distribución. Lejos de constituir una novedad, el contexto actual solo ha reforzado lo que desde hace años vienen demandando los movimientos feministas y de mujeres, así como la creciente acumulación de información y estudios académicos sobre el tema.

En los últimos años el campo de los estudios sobre el Trabajo Doméstico y de Cuidados No Remunerado (TDCNR) ha cobrado un papel central en los estudios de género. El creciente reconocimiento y valorización de este trabajo, junto con la visibilización de su rol en la reproducción cotidiana de la vida de las personas y en el funcionamiento de la economía, han permitido situar al cuidado como una dimensión crucial del bienestar humano. Sin embargo, debido a que históricamente el cuidado ha sido considerado una actividad inherente a la condición femenina, los costos de proveerlo siguen recayendo desproporcionadamente sobre las mujeres.

Esta mayor carga asumida por las mujeres es producto, por un lado, de la desigual distribución de responsabilidades al interior de los hogares, y deviene también de la forma en que se produce y distribuye el trabajo de cuidados en función del rol que cumplen el Estado, el mercado y las organizaciones comunitarias. Sin duda, se trata de una problemática cuyos efectos se extienden más allá de la esfera doméstica y condiciona tanto las posibilidades de participación laboral de las mujeres como el tipo de inserción a la que pueden acceder, y por ende, incide en su capacidad de generar ingresos.

De esta manera, la desigual distribución de la carga de cuidados conforma uno de los nudos más críticos de las inequidades de género y la forma en que el cuidado se organiza socialmente tiene consecuencias directas en las desigualdades sociales.

Pensar en el Trabajo Doméstico y de Cuidados No Remunerado (TDCNR) en toda su complejidad y envergadura para entender las desigualdades sociales y de género ha sido el puntapié para organizar este número de la revista en torno a un mismo eje temático.

En este número, los lectores y las lectoras podrán encontrar trabajos que abordan temas urgentes de la agenda de género en el país, en unos casos abordando directamente al eje de los cuidados, y en otros casos situándose como componente ineludible de sus reflexiones y análisis.

Efectivamente, este número de Márgenes comienza con un artículo de Ariela Micha, Martín Trombetta, y Francisca Pereyra, que presenta un análisis de los datos que brinda la Encuesta Nacional sobre la Estructura Social, elaborada por el Programa de Investigación sobre la Sociedad Argentina Contemporánea, para analizar el tamaño y los determinantes de la brecha de género observada en una serie de tareas realizadas de manera cotidiana en los hogares de la Argentina. Luego le sigue un trabajo de Cecilia Galarza y Cecilia Gonzalez Bonorino que analizan específicamente el rol de las mujeres en la pandemia en la Argentina, no solo en lo relativo al trabajo del cuidado en el hogar sino también “en la primera línea de batalla para combatir el virus”. Le sigue un trabajo de Florencia Fiorentín y Diana Suárez que reflexiona sobre la importancia de incorporar la perspectiva de género en la actividad científica en general y en la disciplina Económica en particular, donde se pone el foco en el sesgo androcéntrico y occidental en los modos de hacer ciencia. En cuarto lugar aparece un artículo de Leandro Bleger y Sofía Véliz que nos ofrece una detallada cronología de los modos en que la militancia feminista se fue institucionalizando y transformando en políticas públicas en materia de cuidados a lo largo de los últimos años. En quinto lugar tenemos un trabajo de Alejandra Salanitri que se ocupa del análisis del Presupuesto Nacional, para analizar las políticas que buscan reducir las brechas de género en sus diversas dimensiones. “Entender que las políticas públicas no son neutrales al género, hace necesario identificar el impacto que tienen en las brechas de género”, nos dice la autora y nos ofrece algunas claves para interpretar los datos presupuestarios. En sexto y último lugar tenemos a Florencia Maldonado y a Emanuel López Mendez. Este artículo se distingue del resto del dossier por tratarse de un artículo elaborado por estudiantes de la Licenciatura en Economía Política de la UNGS. Desde Márgenes hace años que tratamos de promover la producción de los estudiantes y estamos muy contentos este año (como lo hiciéramos el año pasado también) de poder publicar un artículo que surge de las Jornadas de Estudiantes de Economía Política, organizadas desde la licenciatura junto a los y las representantes estudiantiles. En este artículo, Maldonado y López Mendez nos presentan un análisis de las brechas de género en el empleo público nacional.

En definitiva, tenemos un número más de Márgenes, el séptimo. Siete años consecutivos editando una revista académica organizada en torno a distintos temas de debate. Y estamos muy contentos y contentas de incorporar estos artículos sobre una temática tan urgente en la Argentina de hoy. Los y las invitamos a disfrutarlo.


Germán Pinazo / Director

Ariela Micha / Editora invitada