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En un contexto donde la persistencia –y en muchos casos, agravamiento– de la pandemia del COVID-19 amenaza con dejar de ser un largo paréntesis para convertirse en un nuevo escenario lleno de interrogantes e incertidumbres, en muchos países de la región continúa un preocupante movimiento “tectónico” de convergencia entre un creciente desencanto de sectores populares con la democracia, acompañado por una resurgida desconfianza de las elites en esos mismos mecanismos democráticos ante las cada vez más recurrentes rebeldías y crisis de tutelaje.

En ese marco, la derrota de la dictadura en Bolivia, la libertad de Lula en Brasil, los vaivenes electorales en Ecuador y Perú, las turbulencias en Chile y Colombia son claroscuros de una inestabilidad regional que podría alumbrar modificaciones en los clivajes sociales y políticos, desafiando nuestras capacidades desde la Economía Social, Popular y Solidaria para pensar, diseñar y continuar la construcción efectiva de Otra Economía.

En nuestra última Convocatoria nos proponíamos orientar las reflexiones desde una perspectiva sistémica y desde las posibilidades de incidencia social y política de la Economía Social y Solidaria, y desde allí queremos leer los 9 textos que publicamos en este Nro. 25.

En la Sección de “Contribuciones teóricas” presentamos tres artículos que indagan en la pertinencia de algunos conceptos y marcos epistemológicos subyacentes –aunque no siempre explícitos– con fuerte entidad en las prácticas socioeconómicas, y con indudables efectos en las posibilidades de la Economía Social y Solidaria para sedimentar en un sendero virtuoso de transformación democratizante e igualitarista de nuestras sociedades.

En “Comunidade em nova chave: A virada ontológica”, Fabio Bittencourt Meira y Matheus Oliveira Machado, atentos al hecho que las construcciones teóricas dependen de la solidez de sus cimientos,

ponen el foco en el concepto de “comunidad”, sin anclarse en la dicotomía comunidad-sociedad. Los autores sugieren abandonar la visión romantizada, donde la comunidad es presentada como un ambiente armonioso, y por el contrario, argumentan que esa idea “orgânica, identitária e espontânea… produz um fechamento totalitário da comunidade em uma noção mitológica da essência humana”, y proponen pensar en términos de “organização comunitária… à ideia de organização com potencial transgressor”.

Desde Ecuador, César Carranza Barona y Nicolás Villavicencio Salazar escriben “Alternatividad de la Economía Feminista y la Economía Social y Solidaria: Nexos y dificultades conceptuales”. A lo largo del texto fundamentan que la posibilidad de incidencia de la Economía Social y Solidaria, la Economía Feminista y las diversas heterodoxias económicas depende en gran medida de su complementación y articulación, para lo que proponen “conectar estratégicamente –en sus objetivos, contenidos, representaciones y mecánicas– la ESS con la EF, pero también con otras que permitan pensar espacios que aun para las dos en cuestión resultan invisibles e inaccesibles”, apostando por “una conexión de varias discursividades separadas de la racionalidad convencional, en una economía alternativa y plural”.

Lourenço Kawakami Tristão y Sérgio Luís Boeira, en “Gerencialismo nas pesquisas sobre o cooperativismo nas ciências da administração”, realizan un análisis de 29 artículos indagando la influencia de la ideología gerencialista, a la que definen como un modelo organizacional con valores y principios contrapuestos al cooperativismo, una “tecnologia de poder e ideologia, que tem a finalidade de exercer o domínio sobre o trabalho… partindo de uma aparência de neutralidade objetiva e racional”, pero que en la práctica opera “como uma tentativa de cooptação pelos valores da sociedade mercadocêntrica”, mediante “técnicas de convencimento (que) formam muitos “soldados” do gerencialismo, dispostos a transformar em terra arrasada qualquer lógica que se pretenda emancipatória em relação a esse pensamento já fortemente instituído… ”

La Sección “Experiencias y sujetos” la componen 6 artículos desde diferentes escenarios geográficos y enfoques sobre el rol de la ESS, donde –más allá de la voluntad de los actores– siempre se enfrenta la disyuntiva de operar como factor de atenuación de los desequilibrios del sistema o como catalizador de transformaciones sociales, políticas y económicas.

Clara Betty Weisz, Natania Tommasino Comesaña y Daniel Gonzalez Fajardo escriben “Sentidos y afectaciones de la Red de Grupos de Mujeres Rurales del Uruguay”, desde donde plantean la necesidad de debatir el sentido común económico al interior del movimiento de mujeres, uno de los espacios sociopolíticos más dinámicos de la región en los últimos años, sugiriendo una línea de intervención que apunte a disputar la perspectiva sobre “lo económico” al interior de movimientos sociales y políticos que no necesariamente se lo plantean como central y, simultáneamente, a  interpelar a la misma ESS, ya que “los encuentros entre mujeres (constituyen) una experiencia singular y fértil para realizar un análisis genealógico que busque dar cuenta de ciertas invisibilizaciones históricas en el campo de la ESS…”.

Caio Luis Chiariello, Sergio Azevedo Fonseca y Leandro Pereira Morais realizan un “Abordagem política e institucional da Economia Solidária na América Latina e a experiência da SENAES no Brasil (2004-2019)”, donde analizan el proceso de institucionalización de la Economía Solidaria en América Latina en particular desde indicadores presupuestarios para el caso de Brasil. Describen un itinerario con marchas y contramarchas: “um campo pendular, ora reconhecido em sua relevância como objeto de política pública, ora tratado como marginal, ou simplesmente relegado ao desconhecimento…”, señalando que durante el siglo XX muchas de esas experiencias cooperativas y solidarias “foram tendo seus princípios solidários paulatinamente esfacelados, sucumbindo à dinâmica da concorrência das organizações congêneres heterogeridas” lo que fue en gran medida fomentado y financiado por el aparato estatal.

Dustin Tahisin Gomez Rodríguez, Ehyder Mario Barbosa Pérez y John Jairo Rojas Millán reseñan una “Prueba piloto del Plan Nacional de Fomento de la Economía Solidaria y Cooperativa Rural – PLANFES: Estudio del caso del municipio de San Antero, Córdoba, Colombia”, en un escenario de alta complejidad, ya que se trata de uno de “los cinco primeros departamentos con mayor número de asesinatos de defensores de derechos humanos y líderes sociales en el país para la fecha de inicio de intervención del PLANFES”. En su desarrollo los autores presentan un caso que enfrenta los habituales dilemas de implementación de las políticas públicas que se plantean promover la ESS para el abordaje de situaciones críticas: ayudar a restablecer equilibrios y “normalidades” anteriores o actuar hacia adelante, intentando construir estructuras orgánicamente solidarias, aprovechando las potencialidades contingentes en cada situación.

Wilson Abdón Hidalgo Garzón, en su artículo “Cálculo del equilibrio financiero, para alcanzar la sostenibilidad de las cooperativas de ahorro y crédito del segmento 5 de Ecuador” realiza la aplicación de una metodología específica para evaluar las condiciones de equilibrio y sostenibilidad de un sector de cooperativas de ahorro y crédito. Estas cooperativas son analizadas como unidades económicas individuales en un contexto determinado, pero ratificando el concepto de las finanzas solidarias como “modalidades que nacen en respuesta a las finanzas hegemónicas y tradicionales (a partir de) prácticas que plantean democratizar los recursos financieros, desafiando y luchando para ponerlos al servicio de las necesidades de todos”.

Mónica Karina Franciscovic analiza la evolución de “Las obras sociales universitarias argentinas y su relación con el tercer sector: Primeros aportes para su reflexión”, explorando las fronteras y las interacciones entre los distintos sectores de una economía mixta, donde coexisten un sector privado, otro estatal y otro sin fines de lucro, y los conflictos y tensiones con el Estado, en términos de “autonomía vs. supervisión estatal”. Intentando un diálogo entre las categorías de tercer sector y economía social, nos describe un escenario de heterogeneidad y ambigüedades en el proceso de institucionalización de las Obras Sociales Universitarias que constituye un campo de disputa con potencialidades como espacio de encuentro y vínculos asociativos que permitan una articulación virtuosa del sector público con organizaciones sociales.

Daiana Pérez, Paula Rosés y Salomé Vuarant escriben sobre “Los procesos de construcción colectiva de espacios de comercialización de agricultores familiares y artesanos en la región norte de Entre Ríos, Argentina”, desde una perspectiva multiescalar que no se detiene en la comercialización, sino que profundiza también en las prácticas de consumo (alienante, compulsivo, como mediación del bien-vivir, solidario), y los procesos de construcción identitaria, habilitando “una nueva discusión social entre los modelos de desarrollo, y su relación con el ambiente y la naturaleza”. Las autoras destacan además el trabajo articulado de las instituciones públicas que operan en el territorio –en especial organizaciones como el INTA– en la reformulación de las percepciones sobre “lo estatal”, particularmente “las relaciones que se construyen en términos de “Estado amigo” entre los técnicos y los sujetos sociales territoriales”.

En la mayoría de las experiencias se advierte la necesidad de diálogo y articulación dentro de la comunidad de prácticas y reflexiones de la ESS, con otras prácticas económicas, sociopolíticas y culturales y con el Estado, incluso interviniendo activamente en los debates globales. El intento de consolidar dinámicas de convergencia puede ser una contribución concreta de la ESS, ayudando a evitar que diversas sensibilidades y preocupaciones –ambientales, géneros, desarrollo, pueblos originarios, etc.– deriven en causas centradas sobre sí mismas.

En total, se trata de 9 artículos escritos desde Brasil, Argentina, Ecuador, Uruguay y Colombia con diversidad de enfoques, acentos y matices –algunos complementarios y otros incluso contradictorios– que expresan una fracción de los fecundos debates y heterogeneidades que atraviesan hoy en día a la Economía Social y Solidaria realmente existente en América Latina y el Caribe.

Pero más allá de la reseña de este número de Otra Economía, queremos destacar una vez más el apasionante tejido de conversaciones que se construye durante el proceso de gestión editorial de la Revista, y que es uno de los activos más valiosos que se ha ido construyendo en estos 13 años. Es notable el compromiso de lxs revisorxs con la tarea rigurosa y simultáneamente fraterno/sororal de lectura atenta y propuestas de mejora de los artículos recibidos, así como la disposición de lxs autorxs para aceptar el diálogo y considerar las sugerencias, ya sea incorporándolas o debatiendo con ellas. En este proceso hemos ido ratificando la riqueza de un proceso donde esta Revista es apenas una pieza más de un engranaje mucho mayor de construcción colectiva de otros conocimientos, otras subjetividades y otras economías.

 

 

 

Daniel Maidana

Editor