ATO TZI TZA - UJ Q’O CHI - AQUÍ ESTAMOS. Experiencias y memorias de mujeres mayas de las Comunidades de Población en Resistencia de la Sierra de Guatemala
Tesista: Agustina Ramos Mejía
Directora: Elizabeth Jelin
Co-directora: Aura Estela Cumes Simón
Miembros del Jurado de Defensa: Laura Mombello, Carlos Salamanca, Ana Silvia Monzón
Fecha de defensa: 21 de octubre de 2024
La historia de esta tesis comienza con mi primer viaje a Nebaj, una localidad en la Sierra de los Cuchumatanes en el Departamento del Quiché al norte de Guatemala. Aquella visita, en el año 2007, coincidió con el “Día del Ejército” que se conmemora el 30 de junio. Ese día, organizaciones de derechos humanos y asociaciones de víctimas del conflicto armado (1960-1996) organizan marchas de la memoria en todo el país. En ese momento, yo no sabía que estaba en el epicentro de la estrategia contrainsurgente de “tierra arrasada” que había devastado a la población de esa región, el territorio ixil. Luego de vivir 5 años en Guatemala y conocer de cerca las Comunidades de Población en Resistencia de la Sierra (CPR-Sierra) regresé en 2017 a realizar el trabajo de campo para mi tesis doctoral.
Las CPR-Sierra fueron grupos auto-organizados de población civil integrados por campesinos y campesinas indígenas. A principios de los años 1980, frente a los secuestros, masacres y persecución del ejército en lo que se conoció como estrategia de “tierra arrasada” (1978-1983), estos grupos abandonaron sus aldeas y comunidades para refugiarse en las montañas del territorio ixil, en los municipios de Chajul y Nebaj. La tesis profundiza y reflexiona sobre las narraciones de las experiencias y memorias de mujeres mayas que sobrevivieron y resistieron a la violencia organizadas en las CPR. Se propuso pensar en torno a las múltiples estrategias desplegadas por ellas tanto para afrontar y sobrevivir a la violencia, como para reconstruir y recuperar la vida individual y colectiva en una sociedad de posguerra. ¿Cómo se hacen disponibles y comunicables las experiencias de la violencia y la resistencia? ¿Cómo le dan sentido? El eje central de la reflexión se encuentra en la intersección entre experiencia, memorias, etnicidad y género a través de las marcas que dejan en las narraciones.
La puerta de entrada al trabajo de campo fue la Asociación de Mujeres Indígenas “La voz de la resistencia” (La Voz), con sede en Nebaj, la cual se conformó por un grupo de mujeres de las CPR-Sierra en el año 2010. En mayo de 2018, “La Voz” tenía más de mil mujeres asociadas provenientes de treinta comunidades e implementaba proyectos de desarrollo que incluían programas de alfabetización bilingüe, apoyo a iniciativas productivas como granjas de animales o huertas comunitarias, apoyo psicosocial a sobrevivientes de violencia sexual y fortalecimiento organizativo comunitario. Todas las mujeres que participaron en la tesis eran parte de “La Voz”.
Para aproximarme a las preguntas y objetivos planteados implementé una metodología cualitativa. Combiné entrevistas colectivas, entrevistas biográficas, entrevistas a informantes complementarias y observación participante. Realicé dos viajes de trabajo de campo a Guatemala, seis meses entre 2017 y 2018. En las entrevistas participaron un total de 41 mujeres ixil y k’iche´ entre 28 y 70 años.
La tesis se organiza en tres partes y siete capítulos. La primera parte desarrolla la metodología, los conceptos clave y el contexto socio-histórico del territorio ixil. El primer capítulo describe las herramientas de investigación utilizadas e incluye una revisión bibliográfica que realiza un breve recorrido por algunas investigaciones y publicaciones sobre las memorias de la historia reciente de Guatemala que enmarcan el campo de indagación. El objetivo de la revisión, además de realizar un recorrido por algunos de los principales trabajos, es presentar el marco en el que se ubican las voces de las mujeres indígenas en el mapa de las memorias. El segundo capítulo reseña las ideas y conceptos en los que encuentro inspiración y estímulo para pensar en torno a la vida y experiencias de las mujeres. No es una perspectiva unificada, sino que lo que propongo es más bien una guía conceptual que incluye algunas ideas relevantes en el campo temático y que abordan los conceptos clave que me ayudaron a reflexionar sobre las historias que se narran en esta tesis. Estas nociones son la experiencia como problema de investigación, los conceptos de memorias, género, etnicidad y colonialidad. También desarrollo conceptos como “acontecimiento y lo cotidiano” en calidad de marco para profundizar en los significados de las violencias que las mujeres comunican. En el tercer capítulo, desarrollo los antecedentes históricos del territorio ixil desde el tiempo ancestral hasta la actualidad. Describo algunos aspectos que caracterizaron la invasión española y la explotación colonial en el altiplano guatemalteco. El objetivo es enmarcar el proceso de construcción del sistema racista que organiza a la sociedad guatemalteca y encuentra su máxima expresión en el genocidio de la guerra contrainsurgente.
La segunda parte es el corazón de la tesis y se titula “Experiencias vividas, vidas contadas”. Organizo la escritura en torno a tres movimientos geográficos, históricos y biográficos que se corresponden con los cuatro capítulos que conforman esta sección. El capítulo 4 profundiza sobre la experiencia de “perder el propio mundo” como resultado de la violencia y las masacres. Es el momento del desplazamiento interno desde las comunidades y aldeas hacia la montaña provocado por las masacres y la violencia desatadas por el ejército. Las narraciones describen como se construyeron el terror y el miedo y delinean las trayectorias del desplazamiento interno. El capítulo 5, “Vivir bajo la montaña” indaga en las estrategias de resistencia y organización que desplegaron las mujeres y sus familias para sobrevivir en las CPR que se configuran como territorios de vida. Este apartado hace referencia al período desde principios de los años 1980 hasta la firma de los acuerdos de paz en 1996. Fueron años en los que la violencia y el hostigamiento del ejército transcurrieron al mismo tiempo que se construía un proceso colectivo de organización política para sobrevivir. El capítulo 6 titulado “Agarrar las armas” se aproxima a la experiencia de las mujeres participantes en la investigación que decidieron unirse al Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP). A partir de las narraciones de tres de las entrevistadas desarrollo algunos aspectos de la vida como guerrilleras que ellas contaron y como significan esta experiencia que marcaron un hito muy específico en sus biografías.
El tercer movimiento es “salir de la montaña” y se corresponde con el capítulo 7. Aquí se incluye el periodo que llaman “salir a la luz pública” hasta la firma de los acuerdos de paz y el reasentamiento en comunidades de origen o en nuevas comunidades a finales de la década de 1990. Este fue un nuevo ciclo de reconstrucción de la vida, de conformación de organizaciones y nuevas comunidades, en el que las experiencias y las memorias fueron y son una plataforma para la acción política colectiva.
La tercera y última parte del documento son las reflexiones finales que buscan delinear algunas ideas que caracterizan las memorias de las mujeres indígenas participantes y permiten profundizar en el entendimiento de sus experiencias y como se moldean los relatos que las comunican. Organizo la sección en cinco ejes a partir de los que reflexiono sobre el acto de contar y el silencio, la oralidad y la escritura, la intimidad del trabajo de campo y la tierra como lugar de la memoria y de la palabra. Utilizo la noción de “mundos experienciales” para describir la multidimensionalidad de la experiencia vivida y sus narraciones, las cuales se mueven entretejidas por los relatos biográficos y colectivos. Las experiencias se conforman como una noción amplia que no solo expresa un recuerdo específico o concreto vivido, sino que transmiten sus mundos de sentido como un espacio-tiempo de la memoria. La experiencia y su recuerdo, no como un punto en una trayectoria sino como una noción que engloba una multiplicidad de dimensiones y que se conecta con el hoy en la repetición del racismo, la persistencia de la desigualdad y la impunidad como en las nuevas resistencias y formas de organización. En estos mundos experienciales el género y la etnicidad toman una forma posible al mismo tiempo que organizan las narraciones de sus vidas desde texturas y detalles que completan las historias lineales y hacen comunicables sus experiencias. En estos mundos vividos hay paradojas y contradicciones que resquebrajan la construcción de identidades rígidas, como la víctima o la guerrillera.