Tesis de Doctorado en Ciencias Sociales
Universidad Nacional de General Sarmiento
Instituto de Desarrollo Económico y Social
La enfermedad, la muerte y el funeral de Chávez. Estudio del contenido polifónico de los periódicos venezolanos El Universal y Correo del Orinoco sobre los últimos años del presidente
Tesista: Merlyn Orejuela
Director: César Luis Díaz
Jurado de defensa: Juan Balsa, Damián Corral y Carlos Ciappina
Fecha de defensa: 28 de febrero de 2023
Mucho se ha dicho y se ha escrito sobre Hugo Chávez Frías. Hay coincidencias entre quienes lo siguen y lo rechazan aun después de su fallecimiento, y una de esas coincidencias es que, para bien de unos y para mal de otros, cambió la historia política de Venezuela. Algunos menos modestos dirán que impactó la historia política del continente, pero, en los hechos, más allá de las pasiones que genera el personaje, es difícil que se pueda poner en duda las transformaciones en todas las esferas que transitó su país por medio del proceso político que encarnó. Esa revolución, ese dar vuelta al orden establecido, de impactar, sacudir y cambiar es el sello de su legado. Chávez reformó la constitución y las leyes, la tradicional división de los poderes, la composición del gobierno, la estructura de cada una de las instituciones del Estado, el sistema educativo, el huso horario, el cono monetario, los símbolos patrios, la división político-territorial del país; se deshizo de los protocolos; cambió la forma de hacer política e impactó las relaciones internacionales a través de una nueva geopolítica y el impulso de la integración latinoamericana. Pero, además, Chávez cambió y transformó las maneras de producir y reproducir mensajes. Fue esa destreza la que el líder venezolano aprovechó para reconstruir la historia política desde los pueblos originarios hasta la contemporaneidad, pero también la que le fue cuestionada a la hora de informar sobre su estado de salud cuando le fue diagnosticado el cáncer que finalmente lo llevó a su muerte.
En el marco de esta disputa entre lo público, lo privado y el manejo de temas personales de figuras públicas de la política argumentando razones de estado o el secreto de ciertos temas, se propuso en esta tesis una serie de hechos con repercusiones para los debates sobre la libertad de expresión, la elaboración de mensajes desde los medios, el proceso de construcción de actualidad, la intencionalidad del mensaje y el estudio de los medios como actores políticos sociales fundamentales para la comprensión de la realidad. El objetivo central del estudio fue indagar el discurso polifónico en perspectiva comparada a través del temario global articulado de los periódicos El Universal y Correo del Orinoco sobre el estado de salud, la muerte y los funerales del presidente Chávez desde el 9 de mayo del 2011, cuando los medios reseñaron los signos de la enfermedad, hasta el 20 de marzo del 2013, quince días después de su fallecimiento. Para ello, se realizó una breve reseña, se caracterizaron los diarios a investigar y se determinaron las estrategias argumentativas de estos medios como actores políticos para la construcción de los relatos periodísticos que rodearon a cada uno de los acontecimientos centrales (enfermedad, muerte y funerales). Se partió, esencialmente, de la necesidad de indagar, analizar y deducir a partir de tales publicaciones, dado que ambos medios se diferenciaron en la presentación de los contenidos relacionados con las categorías dispuestas para desarrollar el estudio.
Con esta investigación se propuso una confrontación de posturas acerca del manejo mediático inmerso en la polarización política que distinguía a la nación venezolana en el lapso que tomó este estudio. Esto tuvo repercusiones de tipo político, social y económico, en las cuales estuvieron en juego los intereses empresariales de los medios como actores políticos y donde ambos periódicos pugnaron por posicionar sus nociones sobre los hechos analizados y generaron campos del decir que muchas veces mostraron tensiones y rupturas. Se ofrecieron, además, conceptos sobre los contenidos de la superficie redaccional de los medios y, en este sentido, se enfatizó la función denotativa y connotativa de los titulares, pero también se abordó el concepto de “periódico independiente”, de “periódico oficial” y de “noticia”, y su metalenguaje; la ubicación de los contenidos; algunos de los relatos del periódico (crónicas, reportajes, entrevistas, comentarios, artículos de opinión, caricaturas, columnas y editoriales), y las fotografías e infografías. El impacto de los hechos tuvo repercusiones que generaron un conjunto de nociones que diversos actores mostraron a través de los medios. Se indagó la construcción de estos modos del decir y referir el caso. La investigación puso en evidencia las tensiones entre la esfera pública y privada, todo ello a medida que la enfermedad evolucionaba entre expectativas positivas de sus seguidores o el armado de un escenario que refería la “muerte inminente” del líder por parte de sus detractores.
Los acontecimientos suscitados en torno a estas categorías de análisis sirvieron de laboratorio, si se quiere, para observar y analizar a los actores que intervinieron durante el proceso. Al mismo tiempo, la tesis permitió acercarse hacia los distintos modos en que dichos actores construyeron esta realidad y cómo los conceptos de esta realidad (o realidades) se pretendieron instalar en la opinión publicada. En este sentido, los actores y sus definiciones fueron fundamentales a la hora de comprender la construcción social de los hechos desde la información publicada y cómo estas construcciones fueron incorporadas por el saber compartido por la mayoría de la población. Uno de los propósitos durante el trabajo fue interpretar aquello que circulaba en cada una de las fases de los hechos, pero, más allá de esto, el enfoque principal privilegió un análisis pormenorizado del modelo de sociedad que se imaginaban o construían los medios a partir de la presunción primero y, luego, la certeza de la falta absoluta del presidente. Después de avanzada la enfermedad, se pudo analizar la forma en la que, poco a poco, se fue tejiendo entre líneas el discurso mediático, los modos a través de los cuales los actores iban fijando una posición desde su campo del decir consecuente con sus proyecciones en el tiempo y su marco ideológico. Recrear la memoria colectiva de un hecho de impacto social dejó al descubierto una tarea de gran envergadura. Se trató de un esfuerzo por entender al otro en sus creencias y constructos, es decir, comprender al actor social como sujeto activo “individual”, pero, al mismo tiempo, anexado a una identidad grupal que lo hace responder a un sentido de pertenencia más allá de la correspondencia con sus condiciones materiales o inmateriales.
En función de esto y en relación con el tema de la enfermedad de Chávez, se tomaron en cuenta las dificultades, críticas o cuestionamientos por la carencia de una vocería que diera los detalles de lo que ocurría. Unos querían la confirmación de un fin que, probablemente, no se vislumbraba como tal en principio, mientras que otros optaban o se aferraban a la idea de “inmortalidad” de su proyecto para darle continuidad. Ambos núcleos de una sociedad, aparentemente polarizada, se excluían mutuamente incluso sin reconocerse. La polarización venezolana es una especie de Ouróboros: una serpiente que inicia con la negativa de ver al otro, y cualquier intento de ponerle fin comienza con ese mismo hecho. Este tema, aun cuando no fue el objeto de estudio central, permeó toda la investigación. El Universal y Correo del Orinoco fueron actores clave que crearon campos del decir y se hicieron eco de otros espacios ya existentes. En relación con ello, son interpelados por sus públicos, y ese constante escrutinio motivó una serie de preguntas: ¿qué hace que nos unamos en un llanto individual o colectivo, o que nos alegre la enfermedad y la muerte del otro?, ¿qué nos lleva a declarar la inmortalidad después de la muerte o la extinción del otro sin siquiera derecho al recuerdo? Esto, como es notorio en el proceso de creación de mensajes de estos diarios, supuso repercusiones en todo país. En estos términos fue importante el reconocimiento que se da al medio como un constructor de realidad significante y significada en tanto y en cuanto la elaboración de mensajes y la resignificación de lo que acontece no sucede a modo de espejo, sino que, más bien, está permeado por un conjunto de subjetividades que terminan por consolidar un campo del decir que es permeable. No obstante, se concibe como un actor político monopolizado que busca superponerse a los demás, ocupando lugares preponderantes y haciendo que sus contenidos tengan mayor cobertura y alcance.
La enfermedad, la muerte y los funerales tocan temas especialmente sensibles para el ser humano. De hecho, recordamos a las grandes civilizaciones de la humanidad por ritos asociados con la vida, la muerte y el más allá. Son categorías que tienen un enorme peso en la cultura. El abordaje y el registro de cada una de estas categorías define a una sociedad como grupo social y permite su diferenciación. También brinda herramientas para el manejo de la otredad: el acompañamiento, la contención, el respaldo y el apoyo, por un lado, pero también el rechazo, la alegría, la condena, la celebración y el olvido, por otro. La noción sobre la salud y la enfermedad del presidente Chávez, ponen a la luz la intencionalidad de un discurso entretejido con la clara motivación de debilitar la imagen del mandatario. Por otro lado, esta construcción de significantes no hubiera sido posible sin que, paradójicamente, el propio mandatario y sus allegados hubieren facilitado este campo del decir desde la opacidad. La muerte se convirtió en un tema que permitió abrir las posibilidades de expresar el dolor y el apego a un proyecto político y, a la vez, la euforia y la aspiración de obtener nuevamente el poder y el control del país. La intencionalidad del mensaje quedó más que manifiesta cuando ambos actores tomaron partido. La editorialización de las informaciones y la creación de nociones “a la carta” fueron concluyentes.
Leer la historia de los funerales de Chávez es leer una posición política sobre un hecho en disputa: la enfermedad y la muerte, un hecho de la historia reciente sobre el cual todavía pesan muchas incógnitas. Esto le atribuyó un valor significativo a la tesis. Los funerales tuvieron un impacto trascendental en el país y el mundo (más de 33 jefes de Estado y gobierno estuvieron presentes), al tratarse de una figura que logró proyectarse entre los grupos más desposeídos y generó rechazo entre quienes poseían más. Chávez fue el sostén de un proyecto político, pero también una red que articulaba a unas oposiciones que muchas veces solo estaban unidas por el odio o el rechazo que le profesaban. Con su desaparición, ahora tendrían que articularse de otra manera y esa digresión que originó la muerte también se manifestó en sus mensajes. El reconocimiento de los medios como actores políticos permitió analizarlos desde su papel dentro del contexto social, un esfuerzo que planteó la necesidad de una revisión sobre la estructura del medio, sus temarios globales, la interpretación de este actor como parte del sistema capitalista y las discusiones que sobre esta materia derivan en la evaluación sobre conformación, actuación, disputas de poder y el rol de los usuarios. No obstante, también se debatió sobre las resistencias de las personas ante la mecanización de mensajes y la irrupción de medios sociales o voces alternativas para resistir ante la configuración de un actor político monopolizado y, en apariencia, monolítico.