Las huellas de las luchas por los derechos humanos: las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo en el feminismo peronista de Córdoba*1
The traces of the struggles for the human rights: the Madres and Abuelas de Plaza de Mayo in the peronist feminism of Córdoba
Carla Romano Roth**2∗
A cuarenta años de la vuelta a la democracia, se vuelve imperioso reflexionar sobre las derivas del discurso de los derechos humanos en Argentina, dado que ha sido una superficie de inscripción de diversas luchas desde la transición democrática en los años ochenta hasta la actualidad. En ese marco, las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo han tenido un vínculo singular con el movimiento de mujeres y feministas argentino.
Desde una lectura posfundacional, antiesencialista y relacional, este artículo tiene el objetivo de rastrear las huellas de las viejas en las militancias peronistas de la provincia de Córdoba que, a posteriori del Ni Una Menos del 3 de junio de 2015, se identifican en el “feminismo popular”. Para ello, en primer lugar, presentamos brevemente las condiciones de posibilidad de dicha articulación y luego planteamos los modos en que se inscriben en las militancias peronistas feministas de Córdoba. Concluimos que las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo son reconocidas como ejemplo de lucha y como bandera de militancia en las luchas por “verdad, memoria y justicia” y contra el neoliberalismo.
Palabras claves: peronismo, feminismo, Madres de Plaza de Mayo, Abuelas de Plaza de Mayo, derechos humanos.
Forty years after the return to democracy, it is imperative to reflect on the drifts of the human rights discourse in Argentina, since it has been a surface of inscription of various struggles since the democratic transition in the 1980s to the present day. In this context, the Madres and Abuelas de Plaza de Mayo have had a singular link with the Argentine women’s and feminist’ movement.
From a post-foundational, anti-essentialist and relational reading, this article aims to trace the marks of the viejas in the Peronist militancy of the Province of Córdoba that, after the Ni Una Menos of June 3, 2015, are identified in “popular feminism”. To do so, first, we briefly present their conditions of possibility of such an articulation and then we pose the ways in which they are inscribed in Córdoba’s feminist Peronist militancy. We conclude that the Madres and Abuelas de Plaza de Mayo are recognized as an example of struggle and as a banner of militancy in the struggles for “truth, memory and justice” and the struggles against neoliberalism.
Keywords: peronism, feminism, Madres de Plaza de Mayo, Abuelas de Plaza de Mayo, human rights.
A 40 años de la vuelta a la democracia, se vuelve imperioso reflexionar sobre las derivas del discurso de los derechos humanos (DD. HH.) en la Argentina, dado que ha sido una superficie de inscripción de diversas luchas desde la transición democrática en los años ochenta hasta la actualidad. Si bien en un principio dicho lenguaje resultó disponible y legítimo para abordar las violaciones ocurridas durante la última dictadura cívico-militar, a partir de las articulaciones de los organismos de DD. HH. con diferentes sectores sociales y políticos, comenzó a extenderse a nuevas luchas desde la vuelta a la democracia (Barros, 2008).
En ese marco, las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo han tenido un vínculo singular con el movimiento de mujeres y feministas argentino desde la apertura democrática en los ochenta. Aquí nos interesa pensar sus huellas en las militancias peronistas de la provincia de Córdoba que, a posteriori del Ni Una Menos (NUM) del 3 de junio de 2015, se identifican en el feminismo popular.3 Dicho acontecimiento político multitudinario en contra de los femicidios en Argentina, junto con las luchas por el aborto legal desde 2018, habilitó nuevos procesos de identificación con el feminismo. Así, el movimiento feminista se masificó, interpelando a organizaciones sociales y políticas, universidades, medios de comunicación, sindicatos, partidos políticos e incluso al Estado. Como consecuencia, se habilitaron nuevas prácticas identificatorias en torno al feminismo: comenzó a hablarse de feminismo en todas partes.
En acuerdo con Barros y Martínez (2019), sostenemos que las condiciones de posibilidad de la popularización de los feminismos en la Argentina se dieron primero con la vuelta a la democracia y, luego, con la particular inscripción del kirchnerismo en el lenguaje de los DD. HH. Sin embargo, es a posteriori del NUM, esto es, con la masificación del feminismo, que Madres y Abuelas incorporaron demandas de los (trans)feminismos (Morales y Quintana, 2021) y en el peronismo comenzaron a vislumbrarse procesos de subjetivación en el feminismo.
Respecto al peronismo, nos referimos a que comenzaron a darse procesos de identificación política en el feminismo que otrora eran impensados, producto de una historia de enemistad política o antinomia entre ambos, que surge con el primer peronismo (1945-1955) entre las feministas de la época y el gobierno de Juan Domingo Perón, particularmente con la figura de Eva Perón. 4 Esos procesos de identificación peronista en el feminismo no fueron unívocos ni lineales, pero produjeron una disputa acerca de los sentidos del peronismo a través de la inscripción en el denominado “feminismo popular”, denominación que los peronismos le otorgan a la conjunción entre las dos categorías identitarias.
Aunque las expresiones de ese peronismo feminista deben ser entendidas en su heterogeneidad, se posicionan en una línea político discursiva particular dentro de los feminismos argentinos. Nos referimos al encuentro –no exento de conflictos, pero sí con efectos de contaminación mutua– de las dos identidades previamente mencionadas que ha sido enunciado como peronismo feminista y feminismo peronista (Díaz, 2019; Nijensohn, 2019 y 2022) o feminismo popular (Bellota, 2019), nombre –este último– con el cual los activismos peronistas se identifican.5 Lejos de naturalizar la reciente vinculación entre estos dos nombres, sostenemos que esa articulación debe observarse como contingente, como relaciones de sentido que podrían haber sido de otra manera.
Nuestro marco teórico, epistemológico y metodológico se enmarca en una lectura posfundacional, antiesencialista y relacional del lenguaje, en particular desde los aportes de la teoría política del discurso (TPD), cuyos principales referentes son Ernesto Laclau y Chantal Mouffe (2015). La TPD se presenta más como un programa de investigación que como una teoría empírica, y está basada en la construcción de problemas de investigación (Howarth, 2005) en los que se parte de una concepción discursiva de lo social: las prácticas y los objetos tienen significados sociales que son contingentes, relacionales y contextuales, a la vez que no es posible distinguir entre “un discurso” y “una práctica”, sino que ambos se incorporan en un mismo análisis de sentido (Laclau, 2004).6
Desde este marco posfundacionalista, nos basamos en una “ontología de la sobredeterminación” (Daín, 2011) por cuanto en el análisis político se renuncia a “…toda escisión ontológica entre un espacio de conformación identitaria y otro de relacionamiento e interacción y… permita aproximarse a los procesos de creación de sentido más en términos de contaminación, hibridización e implicancia mutua” (2011: 71). De esa forma, la constitución de las identidades es planteada a partir de prácticas articulatorias -siempre relacionales y contingentes- de elementos cuyo sentido es imposible de fijar en alguna literalidad última: el vínculo hegemónico, constitutivamente político, transforma la identidad de los sujetos hegemónicos (Laclau y Mouffe, 2015).7
Así, a partir de una lectura posfundacional, en este artículo intentamos reflexionar en torno al legado de las viejas en militancias cordobesas que se reconocen como peronistas y feministas.8 Desde esta postura, hablamos de identificación política por cuanto las identidades emergen y se constituyen en y mediante procesos contingentes y precarios de (des)identificación que se dan de manera relacional con otras subjetividades políticas.9
A pesar de la diversidad existente entre las militancias peronistas analizadas, es posible pensarlas desde el feminismo peronista porque es el nombre con el que se identifican a partir de las banderas históricas del peronismo, en particular la de la justicia social. Su consigna central es: “Feminismo popular es justicia social”. Es decir, son agrupaciones, organizaciones y movimientos peronistas que, luego del NUM 2015, fueron interpeladas por el feminismo y comenzaron a identificarse ya no solo como peronistas, sino también como feministas. Entonces, en esta oportunidad analizamos las discursividades de las militancias peronistas de Córdoba que se inscribieron en el feminismo luego del primer NUM, como La Jauretche, Pueblo Peronista, Muchachas Peronistas, La Cámpora y Movimiento Evita.10 Según Nijensohn (2019), el linaje feminista peronista realza, por un lado, la figura de Eva Perón, tanto respecto de su papel en la sanción de la Ley de Derechos Políticos de las Mujeres como de su liderazgo en la construcción del Partido Peronista Femenino hacia fines de los años cuarenta. Por otro lado, el feminismo peronista se encadena a la figura de las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo y se reconoce en la inscripción de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner en el discurso de los derechos humanos, a la vez que presenta matices que discuten con el neoliberalismo. Es a partir de esta genealogía feminista articulada con el peronismo –y en tensión con ella– que pretendemos analizar las discursividades de las militancias peronistas cordobesas en las redes sociales Instagram y Facebook, poniendo el foco en el lugar que ocupan las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo.
En orden de encontrar las huellas de las Madres y las Abuelas en el feminismo peronista de Córdoba, realizamos un análisis político del discurso que implica centrarnos en los sentidos circulantes en las enunciaciones de las militancias peronistas, con el fin de explorar los sentidos y las modalidades que adquieren al referirse a las viejas en fuentes documentales propias, específicamente en las redes sociales Instagram y Facebook desde el NUM del 3 de junio de 2015 –como momento habilitante de los procesos que dieron surgimiento al feminismo peronista luego– hasta el presente.11
A continuación, en primer lugar, trabajamos brevemente sobre dos momentos históricos que hacen a las condiciones de posibilidad no solo de la masificación del feminismo pos NUM del 3 de junio de 2015, sino también de los procesos de subjetivación de las organizaciones peronistas en el feminismo a posteriori del NUM. Por un lado, nos referimos a la construcción del vínculo político afectivo entre Madres y Abuelas y el movimiento de mujeres y feministas de nuestro país en los años ochenta y, por otro lado, a las implicancias de la inscripción del peronismo kirchnerista como identidad política en el lenguaje de los DD. HH. y la singularidad del contexto de Córdoba, signado por una disputa entre las ideas de “reconciliación” y de “memoria, verdad y justicia”.12 En segundo lugar, realizamos un análisis de las discursividades de las militancias peronistas feministas cordobesas con el objetivo de rastrear las huellas de las Madres y las Abuelas. En ese marco, planteamos dos maneras en que se ven articuladas sus luchas en el feminismo popular de Córdoba: 1) las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo como significante central en la lucha militante por “la memoria, la verdad y la justicia”; y 2) el vínculo entre el gobierno de Cambiemos (2015-2019) y la última dictadura cívico militar a través de la categoría “neoliberalismo”. Finalmente, cerramos este artículo con unas reflexiones que retoman las ideas principales acerca de las huellas de las Madres y las Abuelas en las militancias peronistas cordobesas.
De las condiciones de posibilidad del legado de las Madres y las Abuelas en el feminismo peronista
Hay dos momentos históricos que hacen a las condiciones de posibilidad no solo de la masificación actual del feminismo, sino también del surgimiento del peronismo feminista. Primero, la construcción del vínculo político afectivo entre Madres y Abuelas y el movimiento de mujeres y feministas de nuestro país en los años ochenta. Segundo, los efectos de la inscripción del peronismo kirchnerista como identidad política en el lenguaje de los DD. HH. a partir del gobierno de Néstor Kirchner en 2003.
El lenguaje de los DD. HH. ha sido una superficie de inscripción de diversas luchas desde la transición democrática en los años ochenta hasta la actualidad. Si bien en un principio dicho lenguaje resultó disponible y legítimo para abordar las violaciones ocurridas durante la última dictadura cívico-militar, a partir de las articulaciones de los organismos de DD. HH. con diferentes sectores sociales y políticos, comenzó a extenderse a nuevas luchas desde la vuelta a la democracia (Barros, 2008).
Ahora bien, fue también en la transición democrática que, de la mano de espacios de encuentro como la Multisectorial de la Mujer desde 1984 y los Encuentros Nacionales de Mujeres a partir de 1986, se conformó el movimiento de mujeres y feministas argentino. En ese marco, surgió una relación de proximidad entre agrupaciones feministas y las Madres de Plaza de Mayo que no se extendió a los otros grupos de mujeres, es decir, mientras que los vínculos con otros sectores femeninos –como las amas de casa y las mujeres de sectores populares– fueron planteados como problemáticos por considerarlos lejanos a las prácticas feministas, la relación con las primeras se naturalizó, lo que permite dar cuenta de la politicidad de esa articulación con unas mujeres y no con otras (Martínez Prado, 2022).
En sintonía, Morales y Quintana (2021) sostienen que la historia del movimiento feminista argentino se entrelaza con la historia del movimiento de DD. HH. Quizás la resignificación de los pañuelos blancos de las Madres en pañuelos verdes a partir de 2003 con la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito resulte el aspecto simbólico más presente de esa articulación político afectiva. Sin embargo, consideramos necesario profundizar en el análisis de los vínculos actuales entre los feminismos peronistas cordobeses y las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo.
En este punto, se vuelve relevante hablar de la inscripción en el lenguaje de los DD. HH. del kirchnerismo.13 El discurso de Néstor Kirchner se conformó a través de dos fronteras políticas: por una parte, la exclusión del menemismo y las políticas neoliberales de los años noventa y, por otra parte, el rechazo a la última dictadura cívico militar (Aboy Carlés, 2005). En ese marco, el lenguaje de DD. HH. se constituyó en una superficie de inscripción de políticas y acciones de Estado, mientras los organismos comenzaron a ocupar un lugar visible y legítimo en el espacio público, dando como resultado que “… kirchnerismo y DD. HH. se constituyeron como términos equivalentes y partes de una misma lucha” (Barros y Morales, 2017: 52). Si bien excede los objetivos de este artículo, resulta relevante referir brevemente a la resignificación en las configuraciones identitarias de los organismos de DD. HH. en torno a los sentidos vinculados al peronismo en los gobiernos kirchneristas:
Fue precisamente con el quiebre que Kirchner instituyó en este trazado que las agrupaciones resignificaron su lectura sobre el peronismo. Las banderas inclusión, igualdad y justicia social comenzaron a inscribirse en las identidades de las agrupaciones y a alterar los términos de su lucha (ibídem: 53).14
Resulta significativo traer la articulación entre los gobiernos kirchneristas y los organismos desde la inscripción en el lenguaje de los DD. HH., en cuanto gran parte de las agrupaciones políticas que comprenden el corpus que analizamos surgieron durante el gobierno de Néstor Kirchner, como son los casos de La Cámpora y el Movimiento Evita a nivel nacional y La Jauretche en la provincia de Córdoba, espacios de los que devinieron a posteriori –al menos en parte– las demás organizaciones cordobesas mencionadas previamente, como Pueblo Peronista y Muchachas Peronistas. Es decir, dichas organizaciones construyeron sus identidades políticas en torno al kirchnerismo y, por ende, al lenguaje de DD. HH. vinculado a las luchas de los organismos. En otras palabras, las huellas de las Madres y las Abuelas en los peronismos feministas no pueden leerse por fuera de esa discursividad y, si queremos, de ese vínculo político-afectivo.
Si bien en términos generales los aspectos discursivos aquí analizados pueden extenderse a los peronismos feministas en la Argentina, el contexto discursivo de tensión entre las dos inscripciones en el peronismo, el cordobesismo y el kirchnerismo, habilita un análisis singular de las organizaciones. El marco provincial en el que se inscriben las militancias peronistas feministas es particular por cuanto en el cordobesismo convivieron dos discursos disímiles sobre los DD. HH. que, no obstante, no fueron articulados a la discursividad kirchnerista. Nos referimos a una discursividad alrededor de la idea de “reconciliación”, encarnada en De la Sota y otra discursividad afín a la lucha de los organismos de DD. HH. por “memoria, verdad y justicia”, corporizada en Schiaretti.15
Si el kirchnerismo construía su identidad política en torno al lenguaje de los DD. HH. y en clara articulación con los organismos, en particular con las Madres de Plaza de Mayo, Abuelas de Plaza de Mayo y con H.I.J.O.S., en la provincia de Córdoba se construía un discurso muy confrontativo con ellos. El entonces gobernador José Manuel de la Sota, ya sea con la controversial frase “las madres deberían haber cuidado mejor a sus hijos”,16 haciendo propaganda del boleto educativo gratuito como un homenaje a lxs jóvenes secuestradxs en lo que se conoce como La Noche de los Lápices,17 o con el llamado a la “reconciliación” en la Argentina, subvalorando los juicios a los militares genocidas,18 disputaba el discurso de memoria, verdad y justicia que planteaba el kirchnerismo en articulación con los organismos mencionados.
Sin embargo, durante los mandatos de Juan Schiaretti, el vínculo con los organismos de DD. HH. ha sido distinto, siempre cercano a Abuelas Córdoba, en particular a su referenta Sonia Torres, reconociendo a las Madres y a las Abuelas de Plaza de Mayo como “la reserva moral de nuestra patria”. El actual gobernador de Córdoba señaló en una oportunidad:
… en la noche más oscura que le tocó vivir al país, cuando campeaba el terrorismo de Estado y los crímenes de lesa humanidad producidos por la dictadura genocida, hubo mujeres que valientemente, pese al terror que habían impuesto a la sociedad, caminaban marchando por la aparición de sus hijos e hijas.19
Esta diferencia intraperonismo cordobés respecto de las luchas por los DD. HH. sirve de base para entender –al menos en parte– cómo es que algunas militancias peronistas feministas articularon con Unión por Córdoba y Hacemos por Córdoba con la finalización de los gobiernos kirchneristas y la llegada de Cambiemos al gobierno nacional en 2015. Con anterioridad, entre 2003 y 2015, estas agrupaciones no lo habían hecho, producto del clivaje kirchnerismo/cordobesismo. Desde la perspectiva de los DD. HH., ello se dio porque en ese período la discursividad que primó fue la de la “reconciliación”, encarnada en De la Sota. Hacia 2016, a partir del segundo gobierno de Schiaretti, mientras La Cámpora y La Jauretche se mantuvieron cercanas al ideario peronista kirchnerista, gran parte de las organizaciones hoy peronistas feministas comenzaron a vincularse con el peronismo cordobés y a reforzar su identificación con el peronismo (ni kirchnerista ni cordobesista). Ese es el caso de Pueblo Peronista (agrupación surgida a principios de 2017 producto de un quiebre con La Jauretche) y de Muchachas Peronistas (muchas de cuyas militantes provenían de organizaciones kirchneristas). También es la situación del Movimiento Evita, que se fracturó a mediados de 2017 –aunque volvieron a articular después– en torno a dos maneras de ver la política militante: una más anclada al trabajo barrial y comunitario, y otra más relacionada a la política de partidos, en particular, con la necesidad de disputar poder en el Partido Justicialista cordobés.
Ahora bien, para hablar del peronismo feminista como identidad política también es necesario referir al primer NUM como momento habilitante de nuevas prácticas identificatorias de las militancias peronistas en cuestión.
De las huellas de las Madres y las Abuelas en los peronismos feministas de Córdoba
Anteriormente, señalamos que es a posteriori del NUM del 3 de junio de 2015, sumado a las luchas por el aborto legal de 2018, que, en un contexto de masificación de los feminismos en la Argentina, las militancias peronistas se ven interpeladas por el nombre feminista y terminan identificándose en el feminismo popular, a partir del cual puede pensarse un linaje que incorpora a las Madres y a las Abuelas de Plaza de Mayo como parte de su legado. Como afirmamos recién, sus huellas se hacen presentes en los peronismos feministas, de un modo más general, como producto de los vínculos de las Madres de Plaza de Mayo en el movimiento de mujeres y feministas a partir de los ochenta y, de un modo singular, a partir de la inscripción del kirchnerismo en el lenguaje de los DD. HH., en el que las viejas ocuparon un lugar central a través del reconocimiento de su trayectoria de militancia. Esos dos aspectos dieron como resultado que el feminismo peronista las tome como parte de su propio linaje de luchas históricas femeninas, más allá de los posicionamientos disímiles que hay entre las organizaciones de Madres y Abuelas. Ahora bien, ¿cómo fueron articuladas en las discursividades peronistas feministas cordobesas?
Primero, resulta importante señalar que las Madres y las Abuelas representan un significante central alrededor del cual se instituyen sentidos en torno a la lucha por los DD. HH., teniendo en cuenta dos aspectos. Por un lado, como expresamos en el apartado anterior, la particular inscripción del discurso kirchnerista, es decir, las huellas de las viejas en los peronismos feministas no pueden leerse por fuera de esa discursividad. Por otro lado, su legado en el movimiento feminista argentino, particularmente a partir del NUM y las luchas por el aborto legal (Morales, 2021).
En un contexto signado por el clivaje kirchnerismo/cordobesismo, es posible afirmar que aquellas militancias kirchneristas que no articularon con el peronismo cordobés, como La Cámpora y La Jauretche, no solo reconocen a las viejas desde su legado ético militante, sino que las ubican en el proyecto nacional, popular y democrático del kirchnerismo.20 Asimismo, en La Cámpora, estas son incluidas junto con otras mujeres de la historia argentina, como Eva Perón, Julieta Lanteri, Alfonsina Storni, Cristina Fernández de Kirchner, Diana Sacayán y Micaela García, así como la brasileña Marielle Franco.21
Mientras tanto, a pesar de la identificación con el discurso de los DD. HH. del kirchnerismo hasta 2015, aquellas organizaciones que articularon con el cordobesismo a partir de 2016, como el Movimiento Evita, Muchachas Peronistas y Pueblo Peronista, realizan un desplazamiento de esa discursividad al reconocer las luchas de las Madres y las Abuelas a partir de su legado ético político militante –como La Cámpora y La Jauretche–, pero no en el marco de un proyecto político singular, como el kirchnerista o el cordobesista, sino inscribiéndose en el arco más amplio del peronismo.22
No obstante, es posible afirmar que en las militancias peronistas feministas de Córdoba, las viejas son reconocidas como ejemplo de lucha y como bandera de militancia en dos aspectos en los que nos explayamos a continuación: 1) las luchas por la verdad, la memoria y la justicia y 2) las luchas contra el neoliberalismo.
1. Luchas por la memoria, la verdad y la justicia
Las viejas son conectadas a los significantes centrales en la lucha de los organismos de derechos humanos: a la consigna “memoria, verdad y justicia” se le imprime una afectividad devenida de la lucha amorosa. Una afectividad que deviene de “… un legado ético-político, vinculado con la dimensión relacional en la que se funda la responsabilidad, tanto individual como colectiva, por la vida y la memoria del/de la otro/a” (Morales y Quintana, 2021: 6). En ese contexto, ¿cómo es articulado el legado de las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo en las militancias peronistas feministas cordobeses?
Teniendo en cuenta la sobredeterminación de la inscripción en el lenguaje de los DD. HH. del kirchnerismo a principios de los 2000 en las identificaciones de las militancias en cuestión, es posible afirmar que la lucha de los organismos por “verdad, memoria y justicia” es central. En ese sentido, las Madres y las Abuelas ocupan un lugar privilegiado, como señalamos, en tanto ejemplo de lucha y bandera de militancia. En diferentes fechas clave para el movimiento de los organismos de DD. HH. son llevadas al centro de la escena.23 En algunos casos, ello se extiende al encuentro de nuevxs nietxs en la lucha de Abuelas y en los natalicios y fallecimientos de las viejas. Es posible encontrar esas identificaciones de las siguientes maneras.
En el Movimiento Evita, las Madres y las Abuelas son, en general, enmarcadas en la lucha más amplia por los derechos humanos, lo que revaloriza las luchas de los diferentes organismos de DD. HH. Sin embargo, en el Frente de Mujeres hay una especial valorización de ellas, vinculada al legado ético político de su lucha: “43 años de lucha, de amor y de resistencia. En este día recordamos a aquellas mujeres que, en medio del terror y la desesperación, supieron marcarnos el camino de la memoria por la verdad y la justicia”.24 Sin embargo, no solo son referencia de la lucha en el contexto de la última dictadura cívico militar, sino que su lucha es leída en el marco del surgimiento de la organización al calor del 2001, pasando por la exigencia de memoria y justicia hasta llegar a la identificación con el feminismo popular:
Como lo estuvimos ese diciembre del 2001 que nos encontró poniendo el cuerpo en cada corte de ruta, en cada merendero y olla popular donde combatíamos el hambre de un pueblo postergado organizándonos para que nunca más haya un solo pobre en nuestro país, y en esa Plaza de Mayo haciéndole frente a la represión junto a las Madres y Abuelas que nos enseñaron que rendirse no es una opción.
Somos las que no olvidamos ni perdonamos, las que llevamos dos décadas exigiendo memoria y justicia por los muertos de ayer y de hoy, sabiendo que somos protagonistas de nuestra historia y que no importa cuántas veces nos corran porque vamos a seguir volviendo a las calles y a las plazas para reivindicar los derechos que tantas veces quisieron arrebatarnos.
Ese camino nos llevó a integrar y vernos representadas en este gobierno popular, pero sin olvidarnos nunca de dónde venimos porque nacimos al calor de la lucha y continuamos siendo las piqueteras que se bancaron las balas y los palos para adueñarnos de las calles levantando las banderas del feminismo popular en Argentina y en toda Latinoamérica.25
Mientras, Muchachas Peronistas articula la lucha por memoria, verdad y justicia a la construcción de la democracia: “El pueblo dijo #NuncaMás, con las Madres y Abuelas liderando la búsqueda permanente de Memoria, Verdad y Justicia. Es nuestra tarea llevar su lucha como bandera, esencial para construir permanentemente la democracia”.26 Asimismo, la agrupación cordobesa se reconoce en el legado ético político de las viejas articulado al feminismo peronista: “Somos sus hijas, las hijas del Nunca Más, las nietas de las Abuelas, las herederas de esa lucha. Algo hicieron ellas y seguiremos haciendo nosotras: militar por una Patria justa, libre, soberana y feminista”.27
De modo similar, Pueblo Peronista, la organización que surge a principios del 2017 de una ruptura con La Jauretche, expresa el legado de las Madres y las Abuelas en las luchas por la verdad, la memoria y la justicia de la siguiente manera: “Desde hace 45 años, las Abuelas encuentran nietxs, restituyen identidades, recuperan vidas y memorias. Desolvidan y siguen buscando… Acompañamos y abrazamos esa búsqueda irreprochable, por siempre”.28
Por su parte, La Jauretche reconoce el legado de las Madres: “Esas rondas en la Plaza de Mayo trazarían un camino de lucha que cambió nuestra historia para siempre”.29 Sobre las Abuelas, la misma organización ha sostenido: “El camino de la verdad, la perseverancia y el amor que trazaron las Abuelas apuntala el compromiso y el apoyo de la sociedad en esa búsqueda. […] Recuperar nuestrxs nietxs, es recuperar nuestra historia”.30 Ese legado se inscribe en la historia de esta organización, vinculada desde sus inicios a sectores de derechos humanos de Córdoba y al kirchnerismo como identidad política:
Hace 16 años, gracias a una decisión política del entonces presidente Néstor Kirchner, empezamos a escribir una nueva historia. Una historia que tiene a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo como bandera, que hizo posible la condena a cientos de genocidas y que no cesa en la búsqueda de lxs nietxs que nos faltan. Una nueva historia con memoria, verdad y justicia por lxs 30.000.31
Finalmente, La Cámpora también reconoce el legado de las Madres y las Abuelas en las luchas por la memoria, la verdad y la justicia en el marco de su historia anclada al surgimiento del kirchnerismo y su revalorización de la lucha por los derechos humanos. Allí, el legado ético político de las viejas excede las luchas por los DD. HH. en la última dictadura militar y es extendido a las luchas de los sectores populares y, en particular, al legado del “feminismo popular”: “Seguiremos siempre caminando de la mano de ellas, las que nunca nos permitieron olvidar, nuestras madres y nuestras abuelas, las que nos enseñaron a luchar con amor”.32 De modo similar, en otra oportunidad, el Frente de Mujeres e Igualdad de Géneros de La Cámpora señaló:
Como nos enseñaron nuestras Abuelas de Plaza de Mayo: las luchas tienen que ser colectivas, y nosotras estamos más juntas que nunca. Constantemente nos quisieron hacer creer que nos teníamos que odiar y competir las unas con las otras, pero frente a eso, decidimos ser compañeras y luchar frente a nuestras realidades, juntas reivindicando nuestra existencia y hasta que no nos falte ni una compañera.33
2. Luchas contra el neoliberalismo
Las viejas no solo son tomadas en su lucha por la memoria, la verdad y la justicia, sino a partir de su lucha contra el neoliberalismo. En relación con ello, particularmente la trama discursiva antineoliberal de las Madres de Plaza de Mayo “… deviene en una superficie de inscripción de las demandas de mujeres, feministas y activismos sexo-genéricos” (Morales, 2021: 73). En ese marco, en concordancia con la masificación del feminismo en los años posteriores al NUM, las formas de resistencia al neoliberalismo en las militancias feministas adquirieron diferentes tonalidades, aunque compartieron una especificidad devenida de las experiencias locales de las resistencias populares surgidas al calor de los gobiernos neoliberales, entre las que se encuentran la lucha de las viejas, algunas de las cuales se identificaron como feministas (ibídem).
Mientras en los activismos feministas de las izquierdas el neoliberalismo se significó –aunque enmarcados en un análisis local– predominantemente en el contexto de las luchas feministas internacionales y en contra del sistema capitalista, en los feminismos peronistas sus sentidos estuvieron anclados, más bien, a las experiencias de los gobiernos neoliberales en la Argentina, comenzando por la última dictadura cívico militar.
En ese sentido, las militancias peronistas de Córdoba resignificaron –en sintonía con las Madres y las Abuelas– la trama discursiva en torno al neoliberalismo respecto del gobierno de Cambiemos al conectar las consignas “Nunca Más”, “Ni Olvido, Ni Perdón” y “Estado represor” en una línea de continuidad entre la última dictadura cívico militar y la experiencia macrista, a través del “neoliberalismo” como categoría articuladora. La oposición al gobierno nacional de Mauricio Macri se dio a partir de la inscripción en una discursividad antineoliberal que tiene sus raíces en las resistencias populares y que, específicamente, articuló demandas feministas con enunciaciones peronistas vinculadas a lo nacional y popular: el ajuste y el endeudamiento fueron retomados desde un feminismo popular que exigió que el Estado se hiciera responsable del aumento concomitante de las violencias y desigualdades que afectaban a mujeres, lesbianas, trans, travestis o no binaries. De esa manera, la enunciación de demandas feministas en conjunción con un ideario peronista anclado en la tradición nacional y popular implicó la referencia a la construcción de una patria justa, libre y soberana, a través de un Estado garante de derechos (Romano Roth, 2020).
Resulta sugerente señalar que, mientras las militancias peronistas expresaban su común oposición a Cambiemos, tuvieron posiciones disímiles respecto del cordobesismo en el gobierno de Unión por Córdoba. La Cámpora y La Jauretche sostuvieron su oposición antineoliberal, con demandas a los gobiernos nacional y provincial, en la recuperación discursiva de la experiencia kirchnerista. Mientras Pueblo Peronista, Muchachas Peronistas y Movimiento Evita, militancias que articularon políticamente con el peronismo cordobés, sostuvieron su posición antineoliberal en demandas al gobierno nacional de Mauricio Macri, pero no al provincial de Juan Schiaretti. Esto es, estos activismos no extendieron sus demandas feministas al gobierno de Unión por Córdoba que no solo mantuvo un vínculo cercano con dicha fuerza nacional, sino que además se ha inscripto históricamente en una discursividad peronista contaminada con el neoliberalismo (Reynares, 2014).
Ahora bien, ¿cómo se vinculan las tramas discursivas de los feminismos peronistas en Córdoba respecto de las Madres y las Abuelas? Un aspecto de la discursividad antineoliberal de las viejas presente en las discursividades de los feminismos populares y, por lo tanto, en los peronismos feministas de Córdoba es el de la lucha por la “vida”, que adquirió renovada vigencia ante el reconocimiento de un único enemigo: el neoliberalismo (Morales, 2021).
En este aspecto, las luchas antineoliberales de los feminismos peronistas cordobeses compartieron una discursividad común con el movimiento feminista, observable en consignas como “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, “El Estado es responsable” y “El ajuste es violencia”. Así como las Madres articularon la lucha por la “vida” en oposición al neoliberalismo, ya sea en la reapertura democrática, durante el menemismo y el macrismo, lo mismo hicieron los activismos feministas al oponerse conjuntamente al gobierno de Cambiemos. Por su parte, el “desendeudadas nos queremos” implicó la puesta en discusión de otra forma de violencia del modelo neoliberal, corporizado en el ajuste en el gasto público y en la exigencia al Estado de responsabilizarse por los efectos negativos que ello generaba en las mayorías (Romano Roth, 2020).
Es el “Vivas, libres y desendeudadas” el que articula la lucha por la vida de las mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries, en contra de las violencias de género y que adquiere un particular sentido frente a la exorbitante deuda que el gobierno de Mauricio Macri tomó al Fondo Monetario Internacional.34 Por ejemplo, Muchachas Peronistas señaló: “… el #8M paramos y marchamos: por una vida libre de violencias, para decirle basta al ajuste de Mauricio Macri y por el protagonismo de las mujeres en la política”.35 De un modo similar, Mujeres Evita del Movimiento Evita Córdoba expresaba: “Ante un gobierno nacional que implementa medidas antipopulares, donde el ajuste es cada vez más brutal y la feminización de la pobreza aumenta, nosotras paramos y decimos que si nuestra vida no vale, que produzcan sin nosotras”.36 En un 8M, La Jauretche afirmó: “Paramos para que unas comiencen y transiten su vida desde la igualdad y para que otras podamos recomenzar y continuar como nos merecemos. Paramos para fundar la vida con otros principios, desde el principio”.37
De esa manera, acordamos con Morales y Quintana en que la militancia de las viejas “… se transformó en un sitio de resistencia al patriarcado y en un espacio de protección y conquista de derechos de vida precarizadas, expuestas al daño, la violencia y la muerte, por razones sexo-genéricas” (2021: 14).
En este artículo trabajamos las huellas de las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo en los peronismos feministas de Córdoba. Como expresamos, para entender el proceso de subjetivación de estas militancias en vinculación con las viejas, es necesario traer al análisis no solo las relaciones de proximidad entre estas y los feminismos en los ochenta y la inscripción del kirchnerismo en el lenguaje de los derechos humanos, sino también considerar al NUM de 2015. Este tercer momento es el que habilita el surgimiento de un feminismo peronista que termina de romper la antinomia histórica entre esos dos nombres, resignificando el legado del peronismo en las tres banderas tradicionales, pero particularmente a través de la justicia social: “Feminismo popular es justicia social”. Las viejas forman parte del linaje histórico político del feminismo peronista en una relación que se ha actualizado a posteriori de la masificación del feminismo y que las encuentra –con algunas de ellas– en el feminismo peronista. Ese encuentro se da a partir de las luchas por la memoria, la verdad y la justicia y de las luchas contra el neoliberalismo.
La singularidad del análisis de los peronismos feministas en Córdoba corresponde a aspectos del propio contexto provincial. Esto es, la particularidad de las militancias feministas peronistas que trajimos aquí se basa en el clivaje kirchnerismo/cordobesismo, presente como condicionante y habilitante de sus procesos de (des)articulación. De esa manera, los sentidos que giran en torno al lenguaje de los derechos humanos y, en particular, al lugar de las viejas en sus discursividades están atravesados por el contexto político discursivo cordobés.
En ese sentido, pudimos observar dos modos de articular la lucha de las Madres y las Abuelas en los peronismos feministas de Córdoba. Por un lado, en los casos de La Cámpora y La Jauretche reconocen a las viejas en un legado ético político por los derechos humanos en el marco de su identificación con el kirchnerismo. Se trata de aquellas militancias kirchneristas que no lograron articular con el cordobesismo.
Por otro lado, señalamos que la articulación de las militancias históricamente inscriptas en el kirchnerismo con el cordobesismo no fue posible hasta la llegada de Cambiemos al gobierno nacional y, en los casos que se dio, sostenemos que la discursividad del gobernador Schiaretti, cercana a los organismos y a sus luchas en la provincia, fue un elemento central. En este caso, Movimiento Evita, Muchachas Peronistas y Pueblo Peronista ubican a las Madres y a las Abuelas en un legado de las luchas por la memoria, la verdad y la justicia, en ocasiones articulándolas a significantes como la crisis de 2001 y la democracia, pero no dentro de un proyecto político ligado al kirchnerismo o al cordobesismo, sino en el arco más amplio del peronismo.
Finalmente, en términos generales, cabe señalar que los sentidos militantes que giran en torno a Madres y Abuelas en el feminismo peronista de Córdoba son claramente visibles en el reconocimiento que hacen las militancias peronistas de un modo ético-político de militancia, relacionado a la presencia de los cuerpos en la calle, al discurso de los DD. HH. y a la promesa del “nunca más” (Morales y Quintana, 2021). Ese modo interpela al movimiento feminista en general, producto de los vínculos que ellas entablaron con diversos sectores de mujeres y feministas a partir de la vuelta a la democracia y que se vieron resignificados a posteriori del NUM del 3 de junio del 2015. En particular, ese modo de militancia de las viejas interpela de modo singular a las organizaciones peronistas, producto de la inscripción de las militancias peronistas en el lenguaje de los DD. HH. con el kirchnerismo.
Así, la trayectoria de militancia constante e incansable de las viejas es recuperada de un modo político-afectivo que las incluye como lucha colectiva de mujeres en el linaje del feminismo peronista: las huellas de las Madres y las Abuelas marcan el camino a seguir.
Aboy Carlés, G. (2001). Las dos fronteras de la democracia argentina. La reformulación de las identidades políticas de Alfonsín a Menem. Rosario: Homo Sapiens.
––––– (2005). “Populismo y democracia en la Argentina contemporánea. Entre el hegemonismo y la refundación”. Estudios Sociales, vol. 28, nº 1, pp. 125-149.
Barros, M. (2008). “Lenguaje, política y movilización social: la formación identitaria del movimiento de derechos humanos en la Argentina”. Sociedad Hoy, no 14, pp. 39-53.
Barros, M. y Martínez, N. (2019). “‘Mejor no hablar de ciertas cosas’. Feminismo y populismo”. En Di Marco, G.; Fiol, A. y Schwarz, P. K. N., Feminismos y populismos del siglo XXI: frente al patriarcado y al orden neoliberal, pp. 77-88. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Teseo.
Barros, M. y Morales, V. (2017). “Cuando los derechos humanos se constituyen en política de Estado: reconfiguración identitaria y nuevos escenarios de lucha”. (En)clave Comahue. Revista Patagónica de Estudios Sociales, no 22, pp. 45-64.
Bellota, A. (2019). El peronismo será feminista o no será nada. Aportes para la construcción de un feminismo nacional y popular. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Galerna.
Butler, J. (2001). “Fundamentos contingentes: el feminismo y la cuestión del ‘posmodernismo’”. La Ventana, nº 13, pp. 7-41.
Butler, J. y Laclau, E. (1999). “Los usos de la igualdad”. Debate Feminista, vol. 19, nº 10, pp. 115-139.
Daín, A. (2011). “Ontología de la sobredeterminación”. En Biset, E. y Farrán, R. (eds.), Ontologías políticas, primera edición, pp. 43-78. Buenos Aires: Imago Mundi.
Díaz, E. (comp.) (2019). Feminismo y peronismo. Reflexiones históricas y actuales de una articulación negada. Buenos Aires: Colihue.
Howarth, D. (2005). “Aplicando la teoría del discurso: el método de la articulación”. Studia Politicae, nº 5. Córdoba: Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Córdoba, pp. 37-88.
Korol, C. (2016). “Feminismos populares. Las brujas necesarias en los tiempos de cólera”. Nueva Sociedad, no 265, pp. 142-152.
Laclau, E. (2004). “Discurso”. Topos & Tropos, no 1, pp. 1-7.
––––– (2021). La razón populista. Buenos Aires: FCE.
Laclau, E. y Mouffe, C. (2015). Hegemonía y estrategia socialista. Hacia una radicalización de la democracia. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: FCE.
Marchart, O. (2009). El pensamiento político posfundacional: la diferencia política en Nancy, Lefort, Badiou y Laclau. Buenos Aires: FCE.
Martínez Prado, N. (2022). “Feminismos en Democracia: Una aproximación desde los nudos de la política feminista argentina”. Coordenadas Revista de Historial Local y Regional, vol .9, no 2, pp. 131-156.
Morales, V. (2010). De la cocina a la Plaza. La categoría “madre” en el discurso de las Madres de Plaza de Mayo. Villa María, Eduvim.
––––– (2012). “Asociación Madres de Plaza de Mayo: Kirchnerismo y resignificación”. En Barros, M.; Daín, A. y Morales, V., Escritos K, pp. 47-66. Villa María: Eduvim.
––––– (2021). “Antes y ahora: la lucha es una sola. Apuntes sobre activismos de mujeres y feministas en la resistencia al neoliberalismo en la Argentina”. Studia Politicae, no 52, pp. 57-79.
Morales, V. y Quintana, M. (2021). “Legado, amistad política y performatividad. Un análisis de los vínculos entre los activismos de derechos humanos, feministas y de la diversidad en la Argentina de post-dictadura”. V Jornadas del Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe, CABA, UBA, del 27 al 29 de octubre de 2021.
Nijensohn, M. (2019). La razón feminista: Políticas de la calle, pluralismo y articulación. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Editorial Las cuarenta y El río sin orillas.
––––– (2022). “Feministas peronistas, sin pedido de disculpas. Articulaciones espectrales para seguir con el problema”. Anacronismo e Irrupción, no 23, pp. 190-225. Buenos Aires.
Quintana, M. (2014). “Configuraciones discursivas de Abuelas de Plaza de Mayo: enunciación y mecanismos retóricos en Botín de guerra”. Kamchatka. Revista de Análisis Cultural, no 3, pp. 11-25.
––––– (2016). “Reconstrucción narrativa de Abuelas de Plaza de Mayo en el contexto del kirchnerismo. Un análisis de La historia de Abuelas. 30 años de búsqueda”. Raigal. Revista Interdisciplinaria de Ciencias Sociales, no 2, pp. 23-38.
Retamozo, M. y Trujillo, L. (2019). “El kirchnerismo y sus estrategias políticas en Argentina: Desde la transversalidad hasta Unidad Ciudadana”. Revista Izquierdas, no 45, pp. 185-214.
Reynares, J. (2014). “El peronismo cordobés en los noventa: algunas notas sobre identificación neoliberal y práctica partidaria”. Enfoques, vol. 12, no 21, pp. 111-130.
Romano Roth, C. (2020). “Feminismo popular es justicia social: peronismos feministas de Córdoba en disputa con la racionalidad neoliberal”. Polémicas Feministas, vol. 2, no 4, pp. 1-16.
––––– (2022a). “El lenguaje de los derechos humanos en los activismos peronistas feministas de Córdoba: las huellas de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo”. XIII Seminario Internacional Políticas de la Memoria “Memorias y Derechos Humanos”, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Centro Cultural Haroldo Conti, 27 al 30 de abril de 2022.
––––– (2022b). “Las huellas de las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo en el feminismo popular de Córdoba”. 11º Encuentro Interdisciplinario de Ciencias Sociales y Humanas “El desafío de las desigualdades: crítica e intervención”, Córdoba, Universidad Nacional de Córdoba, 29 de noviembre al 2 de diciembre de 2022.
––––– (2023). “¿Antinomia o articulación? Un análisis de las lecturas académicas sobre el vínculo entre peronismo y feminismo”. Identidades, nº 25, año 13, pp. 92-116.
Slimovich, A. (2016). “Política y redes sociales en Argentina. El caso de los candidatos presidenciales de 2011 en Twitter”. Signo y Pensamiento, vol. 35, no 68, pp. 86-100.
1* Las reflexiones elaboradas en este trabajo forman parte una investigación de tesis doctoral, en la que se analizan los efectos del clivaje entre kirchnerismo y cordobesismo en los procesos de identificación del feminismo popular en Córdoba. Además, este artículo fue elaborado en el marco del Proyecto de Investigación “Activismos en derechos humanos y subjetivación política en la resistencia al neoliberalismo” (IAPCS-UNVM, 2020-2022) y se han presentado dos versiones anteriores en eventos científicos (Romano Roth, 2022a, 2022b).
2** Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Centro de Conocimiento, Formación e Investigación en Estudios Sociales (CConFInES), Universidad Nacional de Villa María (UNVM), Argentina. Correo electrónico: carlaromanoroth@gmail.com.
3 Cabe señalar que su legado no se reduce a las experiencias que trabajamos en esta oportunidad, sino que se reinscribe en las luchas feministas en su heterogeneidad (Barros y Martínez, 2019; Morales, 2021; Morales y Quintana, 2021). Asimismo, resulta importante aclarar que hablamos de diferentes organizaciones de DD. HH., es decir, Asociación Madres de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y Abuelas de Plaza de Mayo. No pretendemos pensar en las particularidades de las luchas de cada una, sino en los modos en que se articulan con el feminismo peronista.
4 Una de las lecturas más conocidas en la militancia argentina respecto del vínculo entre peronismo y feminismo es su antinomia. Sin embargo, desde una lectura antiesencialista y relacional, es posible pensar esa relación en sus imbricaciones mutuas en contextos históricos concretos. Para un análisis detallado, ver Romano Roth (2023).
5 Cabe señalar que no es el objetivo de este trabajo definir estos nombres, sino pensar en los modos en que se llenan de sentidos a partir de la articulación con la lucha de las Madres y las Abuelas. Utilizamos indistintamente las categorías “peronismo feminista” y “feminismo peronista” en detrimento de “feminismo popular”, salvo cuando referimos al modo en que las militancias nombran su identificación peronista en el feminismo. Con ello, pretendemos facilitar la lectura y poder distinguir al feminismo peronista de otros “feminismos populares”. Según Korol (2016), los feminismos populares se extienden por toda Latinoamérica, abarcan movimientos de base territorial, articulan con movimientos de mujeres –que no necesariamente se definen como feministas– y participan de organizaciones populares mixtas. En ese marco, creemos que es posible ubicar allí al feminismo peronista, aunque con el reparo de traer su singularidad en tanto pensamiento nacional y popular atado a la experiencia del movimiento peronista en Argentina. Lejos de reducir lo popular al peronismo -que tampoco se limita a la herramienta partido político, específicamente, al Partido Justicialista-, lo incluimos dentro de esa categoría a la que hace referencia Korol.
6 Desde el posfundacionalismo, se afirma la existencia de fundamentos (en plural) que son contingentes, aunque también necesarios, y se pasa del análisis de los fundamentos “realmente existentes” (fundacionalismo) a la pregunta por sus condiciones de posibilidad, su emergencia y su complejo proceso de construcción, transición conocida como “giro lingüístico” en el plano teórico filosófico (Marchart, 2009).
7 En ese sentido, es posible sostener que lo que dicen y hacen las militancias peronistas está determinado en gran medida por la forma en la que están estructuradas las normas sociales, por los marcos de sentido o inteligibilidad, por lo que es o no “decible”, “nombrable”, en ciertos contextos, esto es, en una relativa estructuralidad o una estructura fallida, cuyos límites son a la vez necesarios e indeterminables, pero en los que existen ciertas reglas que indican lo que puede incluirse y lo que no de manera válida, que dependen de cierta configuración discursiva hegemónica producto de una articulación transitoria entre contenido concreto y universalización en una cierta comunidad (Butler y Laclau, 1999). Esto significa, por un lado, que lxs sujetxs no crean un campo exterior en el que accionar, sino que ese lugar ya está ahí, es previo a ellxs y lxs constituye como tales. Por otro lado, lxs sujetxs no pueden predecir las consecuencias de sus acciones, ya que no son el origen mismo de ellas, y sus efectos siempre desplazan la intención o el propósito declarado en el acto (Butler, 2001).
8 Utilizaremos el sustantivo viejas como un modo alternativo para nombrarlas, recuperando un modo popular y afectivo de referirse a ellas.
9 Tomamos la identidad política como “el conjunto de prácticas sedimentadas, configuradoras de sentido, que establecen, a través de un mismo proceso de diferenciación externa y homogeneización interna, solidaridades estables, capaces de definir, a través de unidades de nominación, orientaciones gregarias de la acción en relación con la definición de asuntos públicos” (Aboy Carlés, 2001: 54). Sumado a ello, es posible diferenciar entre “identidad política” y “actos de identificación” (ibídem), en cuanto la primera está relacionada con la preteridad de la acción o a la repetición, mientras los segundos están vinculados a la institución y al desplazamiento de la primera.
10 A partir de 2006, se conformaron agrupaciones, organizaciones y corrientes políticas con amplia participación juvenil en la Argentina, que se inscribieron en la identidad kirchnerista, sobre todo luego del conflicto por las retenciones móviles en 2008 y la muerte de Néstor Kirchner en 2010, momento a partir del cual tomaron gran protagonismo (Retamozo y Trujillo, 2019). En ese contexto, surgen las primeras agrupaciones peronistas kirchneristas en la provincia de Córdoba, entre 2010 y 2011, de alcance nacional, como La Cámpora y el Movimiento Evita, y locales, como La Jauretche. Luego, como producto del fin de los gobiernos kirchneristas y del reacomodamiento de las militancias peronistas, surgen agrupaciones locales hacia 2016 y 2017, como Muchachas Peronistas y Pueblo Peronista. A excepción de Muchachas Peronistas, compuesta únicamente por mujeres cis y nacida en la identificación del feminismo peronista, todas las agrupaciones tienen militancia mixta mayormente de mujeres y varones cis (en algunos casos, de trans/travestis y no binaries). Si bien las demandas y luchas feministas en principio se concentraron en áreas de género o frentes de mujeres, con el tiempo las organizaciones se asumieron feministas, a la vez que pasaron a tener referentas mujeres, como en los casos de Gabriela Estévez en La Cámpora, de Soledad Ferraro en Pueblo Peronista y de Mariana Montenegro en Muchachas Peronistas. Si bien todas las agrupaciones que aquí trabajamos comparten su identificación –a nivel organizacional– con el “feminismo popular” –como denominación que implica la articulación entre peronismo y feminismo–, la transversalidad de las luchas feministas varía entre unas y otras. Además, cabe señalar que los feminismos peronistas de Córdoba no se agotan en las organizaciones analizadas aquí, sino que es posible agregar otras que no forman parte del corpus analizado. Aquí nos centramos en las agrupaciones con mayor trayectoria y visibilidad pública. Sumado a ello, vale señalar que, en relación con las discursividades sobre DD. HH., a diferencia de las militancias trabajadas en esta ocasión, las juventudes peronistas feministas –ya sea la Juventud Universitaria Peronista de Córdoba, la Juventud Peronista Evita del Movimiento Evita, Juntxs por Sociales o la Juventud Peronista-Partido Justicialista– muestran una clara identificación con el legado de lxs detenidxs-desaparecidxs de los años setenta y se reconocen en su lucha como jóvenes.
11 La recolección de datos a través de las redes sociales de las militancias en cuestión se vincula a las nuevas prácticas del campo de la política, producto de las transformaciones de los medios masivos y del surgimiento de nuevos medios, fenómeno conocido como digitalización del discurso político (Slimovich, 2016). En ese sentido, elegimos trabajar con redes sociales porque más allá de las estrategias de comunicación de las agrupaciones –que no son objeto de este artículo–, estas son hoy el principal medio de difusión de sus prácticas militantes cotidianas y de comunicados oficiales, a diferencia de otrora, en que los medios de comunicación tradicionales, como revistas y diarios, predominaban. En particular, recolectamos información de Instagram y Facebook, por cuanto son las plataformas que usan mayormente las militancias en cuestión para participar de la discusión pública en la virtualidad (si bien publican lo mismo en ambas, el uso de Instagram es más reciente, a la vez que la plataforma X es mucho menos usada). Cabe aclarar que, si bien estamos al tanto de que el trabajo con redes sociales tiene su especificidad metodológica, en el presente artículo no pretendemos realizar un análisis de contenido, es decir, a partir de los artefactos imagen o texto, sino que –como expresamos– haremos un análisis político del discurso. Seleccionamos imágenes, videos y fragmentos de escritos que sirven para ejemplificar y justificar nuestros argumentos. Además, al formar parte de una investigación más extensa, este trabajo supuso uno previo a través de entrevistas con referentas claves de las agrupaciones peronistas que, si bien no forman parte de este artículo, habilitaron la pregunta acerca de las huellas de las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo en el feminismo peronista.
12 En pos del análisis de los modos de subjetivación política de las militancias peronistas de Córdoba en el feminismo, lo topográfico, esto es, el modo en que se articula lo nacional/provincial se vuelve central. Si bien no es el objetivo extendernos sobre el contexto cordobés, vale señalar que éste está estructurado –contingente y parcialmente– por un clivaje político entre kirchnerismo y cordobesismo, como dos inscripciones en el peronismo que tienen derivas políticas diferenciales. En este ámbito es que se inscriben las discursividades de las militancias en cuestión.
13 Con foco en los procesos de subjetivación de las militancias peronistas en el feminismo, no haremos referencia a los noventa. No obstante, cabe resaltar que, durante esa década, las demandas de los feminismos y de las organizaciones de DD. HH. no confluyeron, sino que es durante el kirchnerismo que se da una reedición y ampliación de los encuentros entre esos activismos (Barros y Martínez, 2019).
14 Para otros trabajos sobre el vínculo entre el kirchnerismo y los organismos de DD. HH. desde una perspectiva posfundacional, ver Morales (2010 y 2012) y Quintana (2014 y 2016).
15 El cordobesismo es la identidad política en la que confluyen diversas fuerzas políticas que gobernaron en dos coaliciones: Unión por Córdoba (1999-2019) y Hacemos por Córdoba (2019-2023). Si bien el nombre “cordobesismo” surge en 2011, se fue construyendo desde 1999 y se caracteriza por la predominancia del Partido Justicialista de Córdoba. Ha tenido dos grandes referentes, gobernadores de la provincia: José Manuel de la Sota (1999-2003 y 2011-2015) y Juan Schiaretti (2007-2011, 2015-2019 y 2019-2023).
16 Telediario Digital (26 de marzo de 2004). “Me ofende”. Disponible en: https://www.telediariodigital.net/2004/03/me_ofende/.
17 Tres Líneas (26 de septiembre de 2012). “Madres le piden a De la Sota que no use a los desaparecidos para su ‘miserable propaganda’”. Disponible en: https://www.treslineas.com.ar/madres-piden-sota-desaparecidos-para-miserable-propaganda-n-714738.html.
18 Página/12 (25 de marzo de 2013). “Un baño de repudios”. Disponible en: https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-220665-2013-05-23.html.
19 Gobierno de la Provincia de Córdoba (15 de marzo de 2022). “Abuelas de Plaza de Mayo tendrá nueva sede en Córdoba”, en prensa. Disponible en: https://prensa.cba.gov.ar/informacion-general/abuelas-de-plaza-de-mayo-tendra-nueva-sede-en-cordoba/.
20 La Cámpora Córdoba. Instagram, 24 de marzo de 2020: https://www.instagram.com/p/B-GdV0aAM1H/. La Jauretche. Instagram, 24 de marzo de 2023: https://www.instagram.com/p/CqLiBjJD5KF/.
21 Frente de Mujeres La Cámpora Córdoba. Instagram, 8 de marzo de 2021: https://www.instagram.com/p/CMKUSskgbZI/. Frente de Mujeres La Cámpora Córdoba. Instagram, 6 de marzo de 2021: https://www.instagram.com/p/CMFCqIdAl9Y/. La Cámpora Córdoba. Instagram, 8 de marzo de 2022: https://www.instagram.com/p/Ca2hBt5OALB/?img_index=1.
22 Cabe señalar que ese desplazamiento identitario hacia el peronismo “a secas” en las organizaciones mencionadas las ha habilitado a apoyar, en épocas electorales, al cordobesismo en la provincia de Córdoba y al kirchnerismo a nivel nacional, como sucedió en las elecciones nacionales para presidente en 2019. En la sección siguiente mostramos cómo se reconoce a las Madres y a las Abuelas desde su legado político ético militante.
23 Las fechas vinculadas a las luchas de los organismos de DD.HH. son: 24 de marzo, Día Nacional de la Memoria, por la Verdad y la Justicia en Argentina; 22 de octubre, Día Nacional del Derecho a la Identidad; y 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos.
24 Mujeres Evita del Movimiento Evita Córdoba. Instagram, 30 de abril de 2020: https://www.instagram.com/p/B_nypvhgmxn/.
25 Mujeres Evita del Movimiento Evita de Córdoba. Instagram, 20 de diciembre de 2021: https://www.instagram.com/p/CXt-dSmjQfU/.
26 Muchachas Peronistas. Instagram, 24 de marzo de 2022: https://www.instagram.com/p/CbfSdN9O4Dg/.
27 Muchachas Peronistas. Instagram, 24 de marzo de 2021: https://www.instagram.com/p/CMzuMRcnGuG/.
28 Pueblo Peronista. Instagram, 22 de octubre de 2022: https://www.instagram.com/p/CkCUaPRObgP/?img_index=1.
29 La Jauretche. Instagram, 30 de abril de 2021: https://www.instagram.com/p/COTLCdpA6Z8/.
30 La Jauretche. Instagram, 22 de octubre de 2020: https://www.instagram.com/p/CGpr5vOg4qv/.
31 La Jauretche. Instagram, 21 de agosto de 2019: https://www.instagram.com/p/B1cKkrPAfJ7/.
32 Frente de Mujeres e Igualdad de Géneros La Cámpora, Instagram, 22 de febrero de 2021: https://www.instagram.com/p/CLmhm-9hGf6/.
33 Frente de Mujeres e Igualdad de Géneros La Cámpora, Instagram, 5 de marzo de 2021: https://www.instagram.com/p/CMDRSUwg3hf/.
34 Si bien se encuentran varias demandas de las militancias de “aparición con vida” en relación con un “Nunca Más”, como en el caso de mujeres desaparecidas, las principales demandas de ese tipo vinculadas a los peronismos feministas han sido las de Santiago Maldonado (desaparecido y encontrado asesinado en 2017) y la del joven trans Tehuel de la Torre (desaparecido el 11 de marzo de 2021).
35 Muchachas Peronistas, 10 de marzo de 2017, Facebook: https://www.facebook.com/muchachasperonistas/posts/pfbid036E8XSxonGcpFhyhKchTdeVrqeLJopusJKaUYMdSnps13cNqqfhpsbr6T7MEyTcyl.
36 Mujeres Evita del Movimiento Evita Córdoba. Instagram, 8 de febrero de 2018: https://www.instagram.com/p/Be9Ph0Clerj/.
37 Pueblo Peronista. Facebook, 7 de marzo de 2018: https://www.facebook.com/pueblo.peronista.cba/photos/a.972707142865719/1172051489597949/.