Convocatoria abierta: NÚMERO 30 (enero-junio 2023) Dossier: “Espectáculo y política en América Latina en el siglo XX”

2022-10-17

Dossier: “Espectáculo y política en América Latina en el siglo XX”

Editores responsables: Javier Guiamet (IDIHCS/UNLP/UNAJ) y Florencia Calzon Flores (UNAJ/UNSAM)

Recepción de contribuciones hasta el 15 de febrero de 2023

            Una de las consecuencias más visibles del proceso por el cual la cultura se volvió masiva fue la proliferación y difusión a una escala inédita de diversos espectáculos cuyo impacto redefinió las formas en que la sociedad se vinculaba con los consumos culturales. Si el siglo XX es impensable sin los espectáculos masivos y los grandes públicos o audiencias, lo cierto es que este proceso daba cuenta no solo de un fenómeno de cantidad sino también de calidad. Como sostiene Graciela Montaldo (2016), la aparición del espectáculo, en este contexto, expresó una nueva práctica de experiencia cultural en comunidad. Si en el centro mismo de la noción de espectáculo se encontraba la relación entre lo exhibido y el público que contempla (González Requena, 1985), la imbricación de lo cultural con lo masivo, a través de la mediación del mercado y del público como consumidor, se asoció con el gusto plebeyo y con la inclusión de las masas. Montaldo (2016) recorta a partir de la noción de espectáculo la configuración de un nuevo tipo de consumo en el que la primacía del impacto y la sofisticación visual cuestiona y rediseña el sensorium culto. La aparición de los espectáculos masivos ocupó un espacio que los artistas e intelectuales tradicionales sintieron usurpado. Esta usurpación se reflejó en la valorización negativa sobre el espectáculo y la cultura de masas con la que muchos intelectuales interpretaron el fenómeno.

Esta tensión de origen con las esferas de la legitimidad cultural no impidió que distintos espectáculos multiplicaran su llegada a segmentos de la población cada vez más numerosos, y que trascendieran el marco específico del entretenimiento per se, entrelazándose con los procesos más generales de las sociedades modernas. Un corpus creciente de investigaciones ha dado cuenta en las últimas décadas de la importante presencia en las representaciones ficcionales y artísticas de llegada masiva de las tensiones políticas y culturales de las sociedades en que fueron concebidas.

Del mismo modo, y en estrecho vínculo, es posible observar un acercamiento cada vez más decidido y profesionalizado de diferentes actores de la política no solo al uso de los nuevos soportes tecnológicos sino también a las lógicas de representación que impulsaron espectáculos diversos. El siglo XX significó el surgimiento de nuevas prácticas políticas, nacidas al calor de la democratización y de la incorporación de nuevos sectores a la vida pública. La ampliación de la ciudadanía política, supuso la necesidad de apelar a las masas a través de formas de propaganda y persuasión, que incluyeron los medios masivos de comunicación, como la prensa, la radio y el cine, canales privilegiados de la cultura de masas. La política incorporó una serie de actores y experiencias sociales, que no se restringía al funcionamiento del Estado, los partidos y los líderes políticos (Gayol y Palermo, 2018). En este contexto, el espectáculo emergió como lenguaje de la política y como arena de politización de nuevos sectores sociales. Asimismo, el solapamiento entre ambas esferas no hizo más que crecer a lo largo de la centuria y creemos que un acercamiento que interrogue ambos fenómenos de modo relacional puede, al día de hoy, generar abordajes y conocimientos originales sobre un fenómeno emblemático de las sociedades modernas.  

La delimitación al ámbito latinoamericano supone también una especificidad en tanto los espectáculos de la cultura de masas jugaron un papel crucial en la formación de identidades donde el contraste con los países centrales era crucial. En este sentido, las nuevas escalas que asumía la circulación cultural promovieron una penetración masiva de imaginarios sobre lo moderno en los países latinoamericanos, al mismo tiempo que impulsó a que los empresarios nacionales apelaran al “color local” como forma de competir con las producciones de las principales empresas internacionales (Sarlo, 2004; Karush, 2013; Tossounian, 2021).

A partir de los ejes y las inquietudes planteadas, el presente dossier convoca artículos con los siguientes ejes problemáticos:

- ¿De qué manera la prensa, el teatro, la radio y el cine incorporaron a la política como arena de representación de nuevas prácticas, sectores sociales y formas de representar los conflictos de las sociedades modernas?

- ¿Qué usos hicieron los líderes y los partidos políticos de los lenguajes y dispositivos del espectáculo como forma de comunicarse con la ciudadanía y los votantes?

- ¿Cómo pensar la relación entre espectáculo y política en el marco de la democratización y la incorporación de nuevos actores a la esfera pública en América Latina en el siglo XX?

- ¿Cuáles fueron las prácticas y los lenguajes mediante los cuales se vinculó el espectáculo y la política en América Latina en el siglo XX?

Referencias

Gayol, Sandra y Palermo, Silvana (editoras) (2018) Política y cultura de masas en la Argentina de la primera mitad del siglo XX. Buenos Aires: Ediciones UNGS.

González Requena, Jesús (1985) “Introducción a la teoría del espectáculo”, en Telos, nº4, Madrid.

Karush, Matthew (2013) Cultura de clase. Radio y cine en la creación de una Argentina dividida (1920-1946). Buenos Aires: Ariel.

Montaldo, Graciela (2016) Museo del consumo: archivos de la cultura de masas. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.

Sarlo, Beatriz (1988) Una modernidad periférica. Buenos Aires 1920 y 1930. Buenos Aires: Nueva visión.

Tossounian, Cecilia (2021) La joven moderna en la Argentina de entreguerras. Género, nación y cultura popular. Rosario: Prohistoria Ediciones.

 

Les recordamos que la recepción de artículos y reseñas se encuentra abierta todo el año.